La Pastoral del Colegio Fasta Juan Pablo II vivió un año intenso, lleno de momentos que fortalecieron nuestra identidad y sostuvieron el proyecto educativo desde su raíz: formar personas que busquen la verdad, alcancen el bien y vivan la fe en comunidad. Cada espacio, ya fuese de oración, formación, celebración o servicio, se vinculó con la misión evangelizadora del colegio en nuestras familias,en la juventud y en la cultura.
El equipo educativo, acompañando desde la misión
El año comenzó con una gracia especial; por primera vez se realizó un Retiro de Docentes en el mes de febrero. Acompañados por los 3 capellanes del momento, se recordó la centralidad del Kerigma y como poder descubrirlo en la cotidianidad de las aulas. Un docente que se deja abrazar por la misericordia de Dios y no pierde el asombro por su Amor es un apoyo real para la construcción del proyecto educativo que buscamos, y por eso anhelamos repetir año a año ese momento.

Las familias, corazón y sostén de nuestra comunidad
Desde el inicio del año, las familias tuvieron un rol central. La Misa de San José, celebrada en marzo, marcó un punto de partida con la bendición especial a los papás poniendo a San José como modelo de paternidad. Ese mismo mes, la celebración de la Anunciación con bendición de nuestras madres embarazadas, y con la realización de las ecografías en vivo, invitó a los alumnos a contemplar el valor de la vida como don desde el primer momento.
A lo largo del año, la Misa de Padres de los martes sostuvo un espacio estable para que madres y padres pudieran rezar juntos poniendo las intenciones de la semana en manos de Dios. También gracias a un grupo de madres se rezó durante varios meses el rosario todos los viernes cada curso de primaria, ayudándonos a ser vanguardia de oración. La Semana de los Abuelos, celebrado más adelante, nos permitió reconocer en ellos el rol fundamental de transmitir valores, historias y tradiciones que siguen dando forma a nuestra identidad como comunidad educativa.
También gracias a la ayuda de madres de la UPF se pudieron llevar a cabo colectas solidarias por damnificados de Bahía y para comedores para el Día del Niño, recordándonos que educar en la solidaridad implica gestos concretos y compartidos.
Los alumnos, protagonistas de nuestro camino de fe
A lo largo de todo el año, la Pastoral de alumnos vivió diversas experiencias que responden a un itinerario espiritual donde la pastoral no aparece como algo aislado, sino como una forma concreta de educar: enseñar a convivir, a escucharse, a rezar juntos, a servir y a descubrir la propia identidad.
Durante el mes de abril y mayo se realizaron los campamentos de 4to, 5to, 6to y 7mo de primaria. También se llevó a cabo el primer campamento de Nivel Secundario respondiendo a las necesidades de ellos con dinámicas especiales de reflexión y recreativas. Las temáticas trabajadas invitaron a los chicos a mirarse por dentro, reconocer su propia historia personal y abrirse a un encuentro con Dios que los acompañe en su crecimiento. Por otra parte, los grados más pequeños de primaria, 1ero, 2do y 3ero, realizaron las convivencias que buscaban acompañar un trabajo de habilidades socioemocionales para fortalecer la sana convivencia de cada grupo.






Un punto a destacar del año fue la perseverancia y compromiso de madres, abuelas y milicianas de la comunidad para llevar a cabo los Oratorios para niños pequeños semana a semana. También gracias a la ayuda de milicianos se comenzó a trabajar en el proyecto de Lectios Divinas para los cursos más grandes. Asimismo, se hicieron las celebraciones de la Consagración al Ángel de la Guarda en sala de 5, la Entrega de la Palabra en 3er grado y la Consagración a María de 6to. Festividades marianas como la Natividad de María y el Día de la Virgen del Rosario, repercutieron con devoción y alegría en los 3 niveles.






La tradicional fiesta del Día de Todos los Santos no faltó, sumándose este año la Competencia Santorum, sobre la vida de los bienaventurados. Con un reconocimiento especial a Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati, se acercaron a nuestros alumnos dos modelos jóvenes, cercanos y actuales, que hablan de una fe posible para nuestros chicos hoy.
Cerramos el año con esperanza
Siendo un año jubilar, en noviembre se realizó una Peregrinaciòn a la Puerta Santa de Chacras. Un día sábado nos reunimos con gran emoción para caminar y llevar las intenciones de cada familia del colegio con un corazón agradecido por todos los dones inmerecidos del año.
Ingresá aquí para ver un resumen de los que fue la Peregrinación.



Ahora, mientras comenzamos a vivir el Adviento, el colegio entra en un tiempo de preparación y espera. Nos disponemos a recibir al Niño Jesús y a poner en el pesebre todo lo que hemos caminado durante el año: el trabajo compartido, las limitaciones, los encuentros, las búsquedas, las alegrías, los desafíos, y cada momento de oración que nos sostuvo como comunidad. Este cierre nos encuentra unidos, con la certeza de que Dios acompaña nuestra obra y de que María, como siempre, guía nuestro paso.

